La influencia de la educación sobre la inteligencia

Las conexiones causales en la investigación psicológica son difíciles de identificar. En el caso de la inteligencia y la educación, la evidencia parece proclive a apoyar la presencia de un ‘feedback loop’: las diferencias que, de entrada, pueden separar, por motivos constitucionales, a los distintos individuos según su capacidad intelectual, impactarán en su aprovechamiento escolar. Pero, además, lo que sucede en la escuela puede contribuir a estimular o inhibir el desarrollo intelectual.

FeedbackLoop

En este blog se discute con relativa frecuencia esa conexión inteligencia-educación. Use el buscador, si le apetece. Encontrará abundante material y probablemente no se arrepentirá del resultado de su exploración (aunque tendrá que invertir un abultado tiempo y consumirá energía de un buen puñado de células grises).

Hoy comentaremos una investigación que se publica en la revista ‘Intelligence’: The influence of educational attainment on intelligence.

El estudio es revelador porque posee un carácter longitudinal en el que se hace un seguimiento de 11.532 individuos nacidos en 1953 en el área de Copenhague (Dinamarca).

Se evaluó el desempeño intelectual de 7.987 de esos individuos cuando contaban 12 años de edad (en 1965). En 1971, 11.108 de esos individuos con los que empezó el estudio se sometieron a una serie de test al verse obligados a cumplir el servicio militar. En 2009, se invitó a 7.750 a participar en el Copenhagen Aging and Midlife Biobank (CAMB). Aceptaron 3.132, y de ellos completaron un test de inteligencia 2.486.

El nivel educativo se valoró en dos momentos: en 1971-1982 (cuando tenían de media 20 años de edad) y en 2009-2011 (cuando tenían de media 57 años de edad).

La variable dependiente de interés fue la capacidad intelectual evaluada en tres ocasiones: 1965, 1971-1982 y 2009-2011.

Para conectar el nivel educativo con la capacidad intelectual se tuvo en consideración la capacidad evaluada a los 12 años de edad, así como el nivel socioeconómico de la familia de origen (en concreto el nivel ocupacional del progenitor).

Esta es la conclusión principal a la que se llega en esta investigación:

“Los resultados revelan una asociación positiva del nivel educativo con la capacidad intelectual, tanto en la juventud como en la edad adulta, incluso cuando se controla el nivel intelectual evaluado cuando los individuos tienen 12 años.”

El incremento en nivel intelectual no llega a detenerse hasta los 17 años invertidos en la escuela, momento en el que se alcanza el nivel de asíntota. Además, el nivel intelectual valorado a los 12 años de edad modifica la asociación: quienes más se benefician son quienes presentaban menor nivel intelectual. Ese dato es congruente con lo observado en relación al efecto Flynn en Dinamarca y también en España.

La estimación general a la que se llega es que cada año escolar incrementa el CI en 4,3 puntos en la juventud y en 1,3 puntos en la madurez. Así visto se alimenta la sensación de que el impacto de la educación es sensacional. Sin embargo, como señalan los autores:

“Un análisis jerárquico de nuestros datos sugiere que la educación solo incrementa la cantidad de varianza explicada en la capacidad intelectual posterior en un 7% cuando se controla la capacidad a los 12 años de edad (0,46 versus 0,53). Por tanto, nuestros resultados no solamente revelan una influencia positiva de la educación sobre la inteligencia, sino una influencia residual del proceso de selección que nuestros análisis estadísticos no pudieron considerar.”

Atendiendo a otras evidencias previamente publicadas (p. e. el estudio dirigido por Bill Kremen que comentamos aquí hace poco tiempo) se llega a la estimación de que el impacto de un solo año escolar sobre la inteligencia en la madurez, es de alrededor de 1 punto cuando se controla la capacidad intelectual a los 20 años de edad. A la vista de la evidencia, se concluye que la educación puede ser el mejor método para incrementar la capacidad intelectual.

En resumen, lo que esta investigación muestra es que:

1.- La diferencia promedio, calculada en la juventud, que separa a los individuos que acumulan 7 años escolares o 12 equivale a 22 puntos de CI, es decir, 4,3 puntos por cada año (figura de la parte superior).

2020_Hegelund (A)

2.- La diferencia promedio, calculada en la madurez, que separa a los individuos que acumulan 7 años escolares o 17 equivale a 13 puntos de CI, es decir, 1,3 puntos por cada año (figura de la parte inferior). Más de 17 años escolares carece de algún impacto apreciable.

3.- En la siguiente figura se muestra el impacto diferencial según el CI evaluado a los 12 años de edad: quienes presentan un CI por debajo de 90 se benefician en mayor grado.

2020_Hegelund (B)

La diferencia entre quienes acumulan 7 años escolares o 17 equivale a (a) 21 puntos de CI para quienes presentaban un CI por debajo de 90 (2,1 puntos de CI por año escolar), (b) 14 puntos de CI para quienes presentaban un CI entre 90 y 109 (1,4 puntos de CI por año escolar) y (c) similar a este segundo grupo para aquellos con un CI por encima de 110.

Por tanto, tomémonos en serio eso de la educación.

Y no me estoy refiriendo a declarar, de modo rimbombante, que la educación es fundamental en la sociedad del siglo XXI, etc. Las declaraciones no cambian los hechos. Son las acciones las que pueden generar efectos visibles que, posteriormente, podremos convertir en declaraciones, en ese caso, y solamente en ese caso, justificadas.

Como decía aquel famoso escritor que narraba, magistralmente, las aventuras y desventuras de un caballero andante un tanto estrafalario:

“No es un humano más que otro si no hace más que otro”.

Declarar que se hará algo no implica, en absoluto, que ese algo sucederá.

Abandonemos la ilusión colectiva (¿Matrix?) en la que a menudo parece que hemos decidido habitar.

Un comentario sobre “La influencia de la educación sobre la inteligencia

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  1. Sin duda, interesante: por otra parte, no deja de ser una confirmación más de ese efecto de retroalimentación circular (prefiero el español) que caracteriza a la educación. Como no dejo de tener dificultades con la estadística, me tienes que explicar las diferencias entre la figura de arriba y la de abajo, pues, según lo entiendo yo, la curva debiera ser igual hasta los 12 años de educación (cuando los alumnos tienen 17 años) en ambos casos, pero no lo es. En la figura de abajo, la diferencia pasa a ser inferior. Se me escapa.
    .

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