Delincuentes persistentes (crónicos) y estacionales (adolescentes)

Terrie Moffitt publica ahora una actualización del modelo sobre la delincuencia que propuso hace 25 años (en 1993).

Ese modelo se basa en distinguir dos tipos de personalidades antisociales:

  1. Aquellas que se comportan de modo socialmente desviado durante la adolescencia (estacionales, temporales).
  2. Quienes mantienen esas conductas a lo largo del ciclo vital (persistentes o crónicos).

La distinción se basa en que…

  1. La mayor parte de los delitos son responsabilidad de un puñado de delincuentes.
  2. Los delincuentes persistentes empiezan pronto su carrera criminal.
  3. Los delitos se relacionan con la edad. El pico se observa entre los 15 y los 19 años.

2018 - Moffitt A

Probablemente, la ventaja más relevante de ese modelo es que permite descartar explicaciones simples de la delincuencia.

Ni los modelos psicobiológicos, ni los sociológicos, permiten entender los cambios con la edad que caracterizan a los delincuentes persistentes y estacionales.

¿Por qué hay un pico en la adolescencia?

¿Por qué se observan signos de antisocialidad en pre-escolar?

Según Moffitt, los modelos psicobiológicos pueden explicar la delincuencia crónica, mientras que los modelos sociológicos pueden explicar la delincuencia estacional.

El análisis de 100 estudios longitudinales (incluyendo el Dunedin) confirma la existencia de al menos tres grupos: (1) individuos pro-sociales, (2) delincuentes estacionales (adolescencia) y (3) delincuentes crónicos (persistentes).

Los historiales comprometidos en la infancia caracterizan a los delincuentes crónicos. Y su carrera posterior de delitos les pasa factura: enfermedades, hospitalizaciones, discapacidad y mortalidad prematura.

2018 - Moffitt B

La investigación reciente, basada en el uso de puntuaciones poligenéticas, está permitiendo observar que la relación entre desempeño escolar y carrera delictiva se encuentra mediatizada por una serie de factores de riesgo: baja capacidad intelectual, peor autocontrol y mayor absentismo escolar.

Los delincuentes persistentes se caracterizan por un funcionamiento cerebral comprometido expresado, por ejemplo, en sus problemas de funcionamiento ejecutivo. Subraya Moffitt que sería fundamental usar métodos de neuroimagen para valorar la estructura y el funcionamiento cerebral de los individuos a medida que van desarrollándose. Los indicadores obtenidos ayudarían a identificar dónde se encuentran las diferencias entre unos y otros a nivel biológico en un sentido prospectivo.

Una de las partes que más me ha interesado del artículo que se está comentando, corresponde a la pregunta sobre cuáles son las características de los individuos pro-sociales, de quienes no se meten en problemas.

En el Dunedin, por ejemplo, esos individuos se describen a sí mismos como súper controlados, además de como socialmente ansiosos y retraídos. Son racionales, poseen adecuadas estrategias de afrontamiento ante situaciones de conflicto, son metódicos y responsables.

Moffitt se queja de la dificultad para que los resultados de la investigación científica se apliquen. Pero también protesta por el hecho de que, a menudo, se usan los mismos resultados con objetivos sociales divergentes.

Por ejemplo.

Opción 1: los delincuentes persistentes tienen una baja probabilidad de reformarse, y, por tanto, deben ser sometidos a duras condenas.

Opción 2: los delincuentes crónicos presentan problemas cognitivos, y, por tanto, sus facultades se encuentran comprometidas por lo que no deberían ser juzgados por los criterios válidos para el común de la población.

2018 - Moffitt C

La directora adjunta del Estudio Dunedin sugiere que se concentren los esfuerzos en los delincuentes crónicos, puesto que los signos de su futura carrera son visibles desde muy temprano en el ciclo vital.

Además, los delincuentes estacionales lograrán reconducir espontáneamente sus vidas cuando pase el chaparrón de la adolescencia.

En suma, queda la sensación de que la autora defiende una clasificación tipológica de las personalidades antisociales. Aunque la división que propone se adecúa relativamente bien a los datos disponibles, los mecanismos que hay detrás de la división me resultan opacos.

Las separaciones categoriales me chirrían.

La idea de que hay algo cualitativamente distinto en los delincuentes crónicos y temporales dista de convencerme.

Pero es posible que mis sensaciones carezcan de fundamento.

 

2 comentarios sobre “Delincuentes persistentes (crónicos) y estacionales (adolescentes)

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  1. Interesantes aportaciones. El final me parece algo precipitado, pues abres un tema sugerente, las posible clasificaciones tipológicas, y parece que las defines como las que recurren a rasgos cualitativos, lo que las convierte en poco convincentes.No me queda claro.

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