Theodore Kaczynski

Me interesé por este individuo a raíz de la serie televisiva ‘Manhunt: Unabomber’.

Aunque yo estaba en los Estados Unidos en el periodo crítico del caso (finales de 1995) apenas capturó mi atención.

Theodore Kaczynski 01

Es un personaje que también hace su aparición en un interesante libro que estoy devorando ahora sobre delincuentes de alta capacidad intelectual.

Ted Kaczynski obtuvo un resultado impresionante en los test de CI que se le hicieron en el colegio: 167. Recuérdese que la media de la población se sitúa en 100. Un 0,003 % de la población presenta un CI por encima de 160. O, visto desde otra perspectiva, el 99,997 % de la población presenta un CI por debajo de 160.

Su rendimiento escolar fue prueba de su destacado intelecto. Era habitual que se le tuviese que adelantar de curso y llegó a la Universidad de Harvard con 16 años.

Su especialidad eran las matemáticas y su tesis doctoral fue premiada, aunque solamente la entendieron un puñado de profesores. A mis amigos de ciencias les puede interesar saber que Kaczynski fue alumno de Willard Quine y obtuvo la máxima calificación en sus clases de lógica.

Es altamente probable que la serie se tome determinadas licencias, y, por tanto, no es el mejor lugar para documentarse. De hecho, el propio Kaczynski ha declarado que abundan las imprecisiones.

El caso es que dejó su puesto de profesor en la Universidad de Berkeley en 1969, después de dos años de ocupar una plaza merecida. Tenían entonces 26 años.

En 1971 decide vivir en una diminuta cabaña aislada, situada en el Estado de Montana, que él mismo construye. Vive (casi) de modo autosuficiente de la agricultura y la caza. Desde ahí planea sus atentados.

Comienza a enviar los paquetes bomba en 1978 y no es detenido hasta 1996. Las autoridades tardaron, por tanto, casi veinte años en arrestarle. Sus bombas mataron a 3 personas y mutilaron o hirieron a 23. Sus objetivos fueron individuos relacionados con la ciencia y la tecnología.

Es sobre el por qué de esos objetivos en lo que se centra este post.

En 1995 envió su ‘Manifiesto’ al New York Times y al Washington Post. En su carta de presentación declaró que si se publicaba su escrito de varias páginas, no volvería a enviar paquetes bomba. A regañadientes las autoridades aceptaron el trato, pero esa publicación fue la causa de su detención. Su hermano y su cuñada reconocieron a Ted en el estilo y en las tesis del ‘Manifesto’.

Theordore Kaczynski

Actualmente, Kaczynski, con 75 años, sigue en prisión, y, por tanto, lleva algo más de dos décadas encerrado. Aceptó declararse culpable de los cargos, en lugar de alegar trastorno mental, para que su ‘Manifesto’ no fuera desechado como el producto de un loco.

¿Qué propuso Kaczynski en su escrito (La sociedad industrial y su futuro) de varias páginas, 232 puntos organizados en 25 apartados y 36 notas?

Enumero seguidamente los apartados del ‘Manifiesto’ porque resultan reveladores en sí mismos: (1) introducción, (2) la psicología del izquierdismo (leftism) moderno, (3) sentimientos de inferioridad, (4) excesiva socialización, (5) el proceso de poder, (6) actividades sustitutorias (surrogate), (7) autonomía, (8) orígenes de los problemas sociales, (9) interrupción del proceso de poder en la sociedad moderna, (10) cómo se ajustan algunas personas, (11) los motivos de los científicos, (12) la naturaleza de la libertad, (13) algunos principios de historia, (14) la disminución de la libertad es inevitable en la sociedad industrial, (15) la tecnología es una fuerza social más poderosa que aspirar a la libertad, (16) problemas sociales más simples se han demostrado intratables, (17) la revolución es más fácil que la reforma, (18) control de la conducta humana, (19) la raza humana en una encrucijada, (20) sufrimiento humano, (21) el futuro, (22) estrategia, (23) dos tipos de tecnología, (24) el peligro del izquierdismo y (25) nota final.

La sociedad industrial se caracterizaría, según el autor, por privar a la gente de su dignidad y de su autonomía. Las personas se han convertido en meras piezas de una demente maquinaria social. Kaczynski no propone una revolución política, sino social, dirigida a eliminar la base económica y tecnológica de la sociedad en la que viven los humanos.

Tech Society

Lo que él denomina izquierdismo (leftism) aparece reiteradamente en el ‘Manifesto’. Incluye en ese grupo a socialistas, colectivistas, defensores de lo políticamente correcto, feministas, así como a los activistas sociales que luchan por los derechos de los gays, los discapacitados y los animales. Según él, las tendencias psicológicas que les caracterizan son los sentimientos de inferioridad y la socialización excesiva.

Son hipersensibles a las palabras que se usan para designar a las minorías, aunque “son los propios activistas quienes han añadido las connotaciones negativas a esos términos”. Señala que ni siquiera suelen formar parte de los grupos aludidos, sino que provienen de capas sociales privilegiadas: “desprecian la razón, la ciencia, la realidad objetiva e insisten en que todo es culturalmente relativo (…) odian razón y ciencia porque demuestran que algunas creencias son verdaderas (exitosas, superiores) mientras que otras son falsas (fracasadas, inferiores). Esa tendencia también subyace a su rechazo del concepto de enfermedad mental y de la utilidad de los tests de Cociente Intelectual. Rechazan las explicaciones genéticas sobre las capacidades humanas o sobre la conducta porque (según ellos) alimentan la impresión de que algunas personas son superiores o inferiores a otras (…) hace dos décadas, cuando los izquierdistas eran una minoría en nuestras universidades, los profesores de esa cuerda defendían con entusiasmo la libertad de expresión, pero hoy en día, en las universidades en las que esos profesores son mayoría, rechazan con igual entusiasmo la libertad académica de los demás (corrección política) En las universidades en que resulta dominante esa corrección pueden identificarse muchos individuos que desaprueban en privado la supresión de la libertad académica, pero declinan manifestarse públicamente”.

El izquierdista vive, según el autor del ‘Manifesto’, al calor del grupo, de ahí su colectivismo. También le define una socialización excesiva. La estrategia consiste en fijarse en un determinado principio moral, adueñarse de él y, finalmente, acusar a la sociedad de violarlo. Los ejemplos que usa Kaczynski son la igualdad racial, sexual y económica, así como el pacifismo, la libertad de expresión o el cuidado de los animales. Denuncia, no obstante, que el activista no pretende defender los derechos de, por ejemplo, las minorías, sino integrarlas en el sistema que él considera correcto: “hay expertos que nos dicen qué debemos comer, cuáles son los ejercicios más adecuados, cómo hacer el amor o cuál es el modo de criar a nuestros hijos (…) no basta con informar a la gente del riesgo de fumar, sino que debe imprimirse un aviso en cada paquete de cigarrillos. El activista no parará hasta que se prohíba el tabaco y después de lograrlo vendrá el alcohol, luego la comida rápida, etc. No pararán hasta controlar por completo la educación de los niños (…) al izquierdista le motiva el poder de imponer a la sociedad sus criterios”.

Politically incorrect

En la sociedad industrial apenas se requiere esfuerzo para satisfacer las necesidades primarias. Por tanto, deben diseñarse actividades sustitutivas para que la gente palie los efectos negativos de no hacer lo que está programado para hacer (sobrevivir): “entre las condiciones anormales presentes en la sociedad industrial se incluyen la excesiva densidad de población, el aislamiento de la naturaleza, los cambios sociales que ocurren demasiado deprisa, así como la ruptura de las comunidades a pequeña escala”. Actualmente, la sociedad es inestable porque los cambios son demasiado veloces. El humano no está programado para eso, y, por tanto, el sistema debe introducir mecanismos compensatorios.

Las decisiones verdaderamente importantes asociadas al proceso de poder (power process) están en manos de un puñado de individuos. La mayoría apenas cuenta y se encuentra amenazada por numerosas variables a las que no puede ni acercarse: accidentes nucleares, carcinógenos, contaminación, guerra, impuestos e invasión de su privacidad. Sus decisiones se dirigen a factores irrelevantes para el proceso de poder.

Reconoce Kaczynski, no obstante, que no todo el mundo entra en el juego con la misma entrega. Es decir, existen abundantes diferencias individuales en, por ejemplo, la susceptibilidad a la propaganda.

La libertad se expresa cuando se puede luchar por alcanzar metas reales, no sustitutivas, así como cuando no existe la estrecha supervisión de las autoridades en la consecución de esas metas. Libertad no es sinónimo de permisividad. Libertad y progreso tecnológico son incompatibles.

Bilderberg

Precisamente es en el apartado sobre la naturaleza de la libertad en la que comenta que se vio empujado a cometer actos de violencia para que se le escuchase.

El sistema social vigente promueve lo que necesita en cada momento para seguir en marcha: “si necesita científicos, matemáticos e ingenieros, entonces presionará a los niños para que se afanen por estudiar esas materias (…) el sistema debe presionar a la gente para que su conducta satisfaga las necesidades del propio sistema (…) la salud mental se demuestra ajustándose a las necesidades del sistema sin mostrar estrés”.

STEM for girls

Considera incluso dónde se puede llegar una vez se comprenda como modificar el genoma humano: “la tentación de la biotecnología es irresistible”.

Las novedades técnicas generan dependencia, y, por tanto, reducen la libertad. Pero la tecnología dota de ventajas visibles, mientras que la libertad es una abstracción “que significa distintas cosas para diferentes personas.

El apartado sobre el control de la conducta humana es devastador.

No se combaten las causas de la depresión, sino que se recetan antidepresivos. Las cámaras de video-vigilancia nos rodean. Se rastrean minuciosamente nuestros movimientos en internet.

La gente de antaño no tenía ningún problema en mirar al cielo durante horas, pero ahora hay que mantenerse ocupado constantemente. La conformidad es esencial, de ahí que se promueva el trabajo en equipo: “el control de la conducta humana es un mero problema técnico, un problema de neuronas, hormonas y moléculas complejas, es decir, el tipo de problema accesible a la investigación científica (…) la ciencia ficción de ayer son los hechos de hoy”.

Los avances tecnológicos acabarán con la libertad humana. Es inevitable. El destino de la humanidad estará en manos de las máquinas. Solamente una élite controlará esas máquinas y las masas serán superfluas: “ya lo estamos viendo ahora; muchas personas tienen enormes dificultades para encontrar un trabajo porque, por razones psicológicas e intelectuales, no pueden adquirir la formación necesaria para ser útiles al sistema”.

Kaczynski llama a destruir la sociedad industrial y regresar a la naturaleza. Aquí usa su famosa frase: “no puedes comerte la tarta sin deshacerte de ella”.

La revolución deberá ser guiada por un puñado de personas inteligentes y racionales. Movilizar pasionalmente a grandes masas sería una mala estrategia: “la historia la escriben minorías, no mayorías”. La mayoría no es culpable de la situación que quiere cambiarse, sino víctima: “la raza humana se conduce con la tecnología igual que el alcohólico con una botella de whiskey”.

Descarta contar con los izquierdistas para la revolución que él propugna recurriendo a la historia: la revolución francesa, los bolcheviques, los comunistas españoles, o la revolución cubana son ejemplos lamentables por totalitarios.

En el último apartado (nota final) reconoce que determinadas declaraciones se demostrarán completamente equivocadas: “este artículo es una aproximación superficial a la verdad”.

En las notas arremete contra los conservadores. No combaten el poder omnímodo del gobierno para dárselo al ciudadano, sino para que el testigo sea recogido por sus compañías privadas, por sus propios negocios.

En otro lugar de esas notas expresa la idea de que algo va muy mal en una sociedad en la que se requieren enormes sistemas de control del delito. Son este tipo de síntomas los que demuestran que el sistema está enfermo. Invita a aprovechar su debilidad para destruirlo. Cuando encuentre el modo de superar su enfermedad será demasiado tarde.

Return to Nature

La denuncia que elabora Kaczynski en su ‘Manifiesto’ sobre la sociedad industrial, es un precedente bastante claro de la obra que hizo famoso recientemente a Yuval Harari: Homo Deus.

La diferencia es que el historiador israelí no tuvo que cometer ninguna clase de atentado para llamar la atención de su público. Quizá los tiempos era distintos. Quizá su arquitectura psicológica les hizo tomar derroteros divergentes.

Pero su mensaje es común: en la actual coyuntura dominada por la tecnología, es inevitable que la inmensa mayoría de la humanidad pase a ser irrelevante y un selecto grupo de sapiens colabore con máquinas inteligentes para dominar el corral.

Lo imparable del proceso aterró probablemente al matemático de origen polaco y propuso materializar una revolución que él mismo comenzó siguiendo una estrategia de violencia frecuente en cualquier revolución.

La moralidad de las decisiones y de las acciones de los humanos no siempre se valoran por los mismos criterios. La violencia es admisible bajo determinadas circunstancias, pero ¿quién decide cuáles son esas circunstancias?

 

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