Heredabilidad y maleabilidad de la inteligencia humana

Sauce & Matzel A

Bruno Sauce y Lou Matzel publicarán un artículo en ‘Psychological Bulletin’ en el que sostienen que, a pesar de su alta heredabilidad, la inteligencia es maleable, está sujeta a las influencias del entorno.

Usan la imagen de un iceberg para ayudar a visualizar su tesis de que esa susceptibilidad al cambio se localiza en las conexiones ocultas (interacciones y correlaciones) de los genes con el ambiente. La alta heredabilidad de la inteligencia sería resultado de la variación genética (la punta del iceberg), pero también –y especialmente—de esas interacciones y correlaciones sepultadas bajo las aguas por los diseños usuales en genética cuantitativa.

La conexión de los genes con el entorno explicaría, según ellos, una gran parte de las diferencias de inteligencia que se observan en familias con distinto nivel socioeconómico (SES), pero también los cambios en ese factor psicológico durante el ciclo vital y a través de las generaciones.

Antes de meterse en pormenores, Sauce & Matzel subrayan que…

1.- Heredabilidad no equivale a determinación genética. La primera estima las causas de las diferencias que separan a los individuos en un determinado rasgo (es decir, es un estadístico poblacional), mientras que la segunda se refiere a las causas de que un rasgo se exprese en un individuo.

2.- Las estimaciones de la heredabilidad subestiman la conexión de los genes con el ambiente.

La correlación genes-ambiente implica que individuos con determinados genotipos para un determinado rasgo presentan una mayor probabilidad de experimentar determinados ambientes. La interacción genes-ambiente expresa la diferencia del efecto de un determinado ambiente sobre los individuos según sus distintos genotipos para ese rasgo.

Sauce & Matzel B

Los métodos habituales en genética conductual atribuyen a la heredabilidad las conexiones genes-ambiente porque cuando se usa una serie de variables predictoras en relación a una variable criterio, los predictores mejor especificados obtienen una ventaja. El modo en el que se construyen los modelos determina, en buena medida, los resultados (las gafas con las que se mira son relevantes).

La correlación genes-ambiente recoge la relación entre dos predictores, mientras que la interacción genes-ambiente equivale al clásico concepto de interacción estadística entre variables (el efecto de una variable –por ejemplo los genes—junto a otra variable –por ejemplo, un factor ambiental—produce consecuencias que se multiplican, de modo que el resultado –por ejemplo la variación en un rasgo—es más que la suma de las partes).

¿Por qué se ocultan las correlaciones e interacciones genes-ambiente debajo de la superficie del mar?

Por la manifiesta incapacidad de los científicos para identificar los factores que, en concreto, juegan un papel. La punta del iceberg (la varianza genética independiente) es lo único visible para la selección natural y es, además, el único elemento no residual en la mayor parte de los métodos de la genética cuantitativa.

Para demostrar que la inteligencia es maleable, los autores discuten los efectos de la adopción y la inmigración, los cambios durante el ciclo vital, el efecto Flynn, el envejecimiento y los efectos de los programas de intervención temprana.

Las ventajas de la adopción parecen claras, aunque sean heterogéneas: desde 18 puntos de CI cuando se considera datos de distintos países, a 4 puntos en, por ejemplo, los países nórdicos.

¿Por qué se producen esos resultados positivos?

Si fuesen debidos al ambiente familiar, los modelos habituales en genética cuantitativa dirían que el niño debe provenir de una aldea remota de la Amazonia y crecer en una familia de alto nivel de Noruega (una posibilidad inverosímil). La única explicación razonable reside en la conexión genes-ambiente.

Aunque se sabe que, cuando los hijos llegan a la adolescencia…

a) La correlación en inteligencia de los padres y sus hijos adoptados es cero y

b) Esa correlación es de 0,5 entre los padres y sus hijos biológicos, independientemente de que esos padres hayan criado o no a sus hijos

…debe considerarse que la magnitud de la correlación y los cambios en los valores medios de las variables correlacionadas son independientes.

Se discute un estudio en el que se hace un paralelismo entre el cambio de la heredabilidad durante el ciclo vital y a lo largo del espectro socioeconómico: la heredabilidad de la inteligencia es menor cuando se espera que la conexión genes-ambiente sea reducida. Los factores genéticos serían incapaces, por sí mismos, de producir esos efectos. Sin correlaciones e interacciones de los genes con el ambiente, esos cambios de heredabilidad serían difícilmente interpretables.

Sauce & Matzel C

El efecto Flynn es otro poderoso ejemplo de maleabilidad de la inteligencia. Un meta-análisis de más de 50 estudios revela un aumento de 18 puntos de CI entre 1951 y 2011 (es decir, 3 puntos de CI por década). Las explicaciones de esas ganancias generacionales se han concentrado en el vigor híbrido (emparejamiento de individuos genéticamente dispares, es decir, el efecto opuesto a la depresión por consaguinidad), las mejoras socio-sanitarias, la reducción de agentes patógenos, la reducción del tamaño familiar o la mayor familiaridad con los test. Pero Sauce & Matzel se decantan por el modelo de Dickens-Flynn basado en la conexión genes-ambiente: quienes poseen mayor CI buscan ambientes intelectualmente estimulantes y esos ambientes están más disponibles en las sociedades desarrolladas. El efecto positivo es multiplicador.

El envejecimiento causa estragos en la inteligencia: un individuo de 90 años presentará un rendimiento intelectual equivalente a un niño de 8 años. Pero los efectos son muy variables.

En un interesante estudio se consideraron dos cohortes de nacidos en 1921 y 1936. Ambos grupos se compararon cuando tenían 77 años de edad. La cohorte más reciente superó a la anterior en 16 puntos de CI. El uso regular de tecnología dio cuenta de una buena parte de esa diferencia.

En cuanto a los programas de intervención temprana, el efecto de disipación de las ganancias también se puede explicar por la conexión genes-ambiente. Cuando los individuos regresan a sus ambientes pobres en estimulación, es esperable que se pierda lo ganado.

Sauce & Matzel también hurgan en la herida de la denominada ‘heredabilidad perdida’ (missing heritability).

Los estudios en genética molecular fracasan al encontrar los genes de la inteligencia porque hay poco que hallar en el genoma a la hora de identificar la mayor parte de las causas que producen diferencias individuales en ese factor psicológico. El número mínimo de variantes genéticas necesarias para explicar la heredabilidad de la inteligencia sería de 9.000. A efectos prácticos, esas variantes serían invisibles para los mecanismos de la selección natural:

Si el efecto de cada variante aditiva es demasiado pequeño (cada una de las mutaciones sería responsable de 0,001 puntos de CI) cada mutación será neutral porque la deriva genética dominará los débiles efectos de selección, especialmente en poblaciones de reducido tamaño como las de nuestra especie en su periodo ancestral

(…) las variantes causales supuestamente responsables de las diferencias de inteligencia habrían sido neutrales.

Pensamos que hasta los más entusiastas de la visión de las ‘pequeñas variantes aditivas’ como explicación de la heredabilidad perdida evitarían cargar su rifle con esa bala”.

Valores de heredabilidad

Una solución es la conexión genes-ambiente: la variación genética apenas posee efectos en ausencia de determinados ambientes (“por mucho que esperes después de meter un trozo de ADN en un tubo de ensayo no obtendrás ningún rasgo de interés”).

Aunque la genética evolucionista sea clara al señalar que rasgos críticos para la adaptación (como la inteligencia) presentarán efectos genéticos aditivos relativamente pequeños, las correlaciones e interacciones genes-ambiente suelen ignorarse.

La heredabilidad de la inteligencia que puede explicarse exclusivamente por los genes es mucho menor de lo que pensamos. Las diferencias de inteligencia se producen por numerosas interacciones difíciles de detectar porque se ocultan bajo la superficie del mar en el iceberg que se ve a simple vista.

Profundizar en las conexiones genes-ambiente exige un sólido modelo conceptual que incluya evidencias sobre el desarrollo y la neurociencia de la inteligencia.

En suma, la inteligencia es maleable y, por tanto, los genes no pueden ser los protagonistas de la película. La verdadera estrella corresponde a la conexión de esos genes con el ambiente. El ambiente creado por los humanos incluye información crucial para ayudar a comprender las causas de las diferencias de inteligencia:

La interacción genes-ambiente se puede entender como el control genético de la sensibilidad a diferentes ambientes.

La correlación genes-ambiente puede representar el control genético de la exposición a diferentes ambientes.

Sin embargo, se puede dar la vuelta a esa interpretación: la interacción puede suponer el control ambiental de efectos genéticos diferenciales, mientras que la correlación puede suponer el control ambiental de la frecuencia de genes”.

Clausuraré este post con tres breves comentarios para alimentar un sano escepticismo sobre la postura de Sauce & Matzel.

Primero, el meta-análisis del equipo de Danielle Posthuma—en el que se recoge 50 años de estudios en los que se consideraron 15 millones de pares de gemelos de casi 40 países—concluye que la heredabilidad se puede reducir a los factores genéticos aditivos. El conflicto con la postura del artículo descrito es visible.

Segundo, el impactante y cuidadoso estudio de adopción interracial dirigido por Sandra Scarr rechazaría algunas de las interpretaciones de Sauce & Matzel sobre los efectos de la adopción. La siguiente figura muestra el nivel intelectual de individuos adoptados por familias acomodadas –cuando son niños y adolescentes—según el origen ancestral de sus padres biológicos. Los valores finales corresponden a los observados en la población general para esos grupos.

Sauce & Matzel D

Finalmente, los estudios de estimulación magnética transcraneal sugieren una menor susceptibilidad al cambio cuanto mayor es el nivel intelectual del individuo sometido a la estimulación. ¿Cómo se explicaría ese efecto según la conexión genes-ambiente?

 

 

4 comentarios sobre “Heredabilidad y maleabilidad de la inteligencia humana

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  1. Estimado Roberto, soy un muchacho mexicano fan de como se estudia la inteligencia y la verdad es que tengo una pequeña pregunta acerca de los estudios sobre como se hereda y la varianza que le corresponde tanto a la genética como al entorno. Esta pregunta me ha estado dando vueltas en la cabeza hace ya un tiempo y no se me ocurre alguien mejor que usted para contestarla. Trataré de ser breve pero soy latinoamericano así que no se me da mucho. En fin, se bien que uno de los métodos para estudiar la herencia de inteligencia es mediante el estudio de niños adoptados. Sabe usted bien que al comparar a estos niños (durante todas las etapas de su desarrollo) con sus padres adoptivos y sus padres biológicos es un buen modo de ver como la inteligencia se parece a la de unos o a la de otros. Se bien (porque me he leído su manual unas cuantas veces por amor al arte) que conforme estos niños crecen se van pareciendo mas a sus padres biológicos y menos a sus padres adoptivos y por eso se puede decir de cierto modo que la expresión genética gana peso al madurar hasta que estos niños se parecen poco o nada a sus padres adoptivos. Me cuesta trabajo creer (al menos, por completo) que estos estudios sean totalmente fiables y quería que usted me diga si mis ideas son bobas.

    Creo que estos estudios parten de la base de que, tanto un niño dado en adopción como un niño nacido dentro de una familia parten (desde el punto de vista físico) de un mismo punto. He leído algunos de estos “papers” y aveces pienso que se les escaparon como 20 variables al hacer estos estudios. Por ejemplo. Hay que tener en cuenta que el “perfil” de padres que dan a sus hijos en adopción no siempre es precisamente el mas bonito. Muchos de estas madres consumen alcohol, cocaína, marihuana, tabaco y demás drogas (y eso que no estamos tomando en cuenta los trimestres porque ya entonces le agregamos mas variables). Agreguemos desnutrición, falta de vitaminas, estress materno, etc., etc. (ya me estoy extendiendo mucho pero creo que usted sabe bien las consecuencias cognitivas que esto tiene en el futuro ser humano en muchos si no todos los estratos de inteligencia que hay). A esto agreguemos el entorno… estimulación cognitiva, otra vez la alimentación, atención y cuidados, etc, etc otra vez. Se sabe de sobra que un bebe que es adoptado después de los 6 meses lleva ya daños permanentes (no me acuerdo del “paper” pero usted ya sabrá esto). El desarrollo cognitivo de estos bebes (incluso el peso y la circunferencia del cráneo) dejan evidente el daño institucional que han sufrido. Aquí le puse unas cuantas cosas que se me ocurrieron pero el otro día conté como 20 variables relevantes (apoyándome en la literatura) que me hacen pensar que no me fío de estos estudios. Al menos hasta que no se controlen estas variables en un niño adoptado y SOBRE TODO, en una muestra tan pero tan grande que no es, a mi parecer ni representativa de la población normal, ni minimamente comparable a una población de niños nacidos en familias normales. Estos niños vienen dañados “de fabrica” (persone usted la analogía) muchos puntuaran menos en muchísimas cosas ya nomás porque su madre o una institución daño una parte crucial de su desarrollo. Podemos considerar comparables estas muestras ? No cree usted que si controláramos estas variables de modo estricto cambiarían (al menos un poco) los números ?

    Porfavor corrígeme si me equivoco o si voy por mal camino en mis pensamientos 🙂 Espero no haberlo agobiado con mis dudas nerds de un wey que le gusta leer del tema.

    Un saludo cordial y perdone las faltas de ortografía pero esque estoy en un teclado diferente.

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  2. Gracias por tus comentarios.

    El diseño de adopción es una opción, pero hay más aproximaciones en genética conductual para estimar la influencia genética y no-genética.

    El aumento del peso de la genética con la edad se conoce como efecto Wilson y está bien documentado. Por ejemplo:

    Bouchard, T., 2013. The Wilson effect: The increase in heritability of IQ with age. Twin Research and Human Genetics, 16, 5, 923-930.

    Comprendo tus reservas, pero quizá confunden la semejanza, expresada por la correlación, y la posibilidad de que la adopción posea un efecto positivo sobre el desarrollo intelectual de los chavales.

    Los valores medios en una variable psicológica como la inteligencia y la semejanza padres-hijos expresada por la correlación se refieren a aspectos diferentes.

    Quizá el artículo que se publicará en breve que puedes descargar en el siguiente enlace te aclare algo el problema:

    https://www.dropbox.com/s/0q1zp2ae40m7u91/2018%20Roberto%20Colom%20-%20Se%20puede%20mejorar%20las%20capacidades%20cognitivas.pdf?dl=0

    En cualquier caso, la investigación avanza gracias a gente que se hace preguntas como las que tu formulas y encuentra modos de responderlas empíricamente.

    Te animo a perseguirlas y demostrar que lo que ahora se da por válido es, de hecho, incorrecto.

    Saludos, Roberto

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  3. Estimado Roberto,

    Gracias por su contestación. Le di una ojeada rápida a las primeras líneas del articulo y me gusto mucho porque justamente estoy leyendo a Malcolm Galdwel en el autobús ! En fin.

    Perseguir mis preguntas de fan seria casi imposible. Necesitaría controlar muchas variables en mujeres embarazadas que piensan dar a sus hijos en adopción para tener una muestra de niños sin daños cognitivos futuros. También controlar variables dentro de la institución/orfanato para asegurarme que tienen un desarrollo/estimularían normal durante sus primeros meses (y que los adopten antes de seis meses). Finalmente, después de ser adoptados tendría que hacer un estudio longitudinal observando si sus puntuaciones difieren de una muestra de niños nacidos dentro de una familia (muestra en la cual, también controlo las mismas variables). Y, para variar, la correlación en inteligencia quizá no difiera de los datos que ya tenemos hoy en día al final 😦 Basicamente una tarea imposible para un amateur.

    Gracias por su respuesta !! Me voy a leer su articulo en mi tiempito libre.

    Un saludo cordial,

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