Violencia doméstica: ¿cuál es su género?

En varias ocasiones se ha considerado en este blog el problema de la llamada violencia doméstica desde una perspectiva que debería considerarse ‘de centro’. Algunos ejemplos:
Quizá por eso un lector me envió hace unos días un artículo publicado en ‘La Vanguardia’ recogiendo las declaraciones del Dr. Murray A. Straus en la conferencia de apertura (Violencia doméstica en perspectiva mundial: uso de tipos diádicos para poner en el punto de mira el género y los menores víctimas) de un Congreso organizado por la Universidad Abierta de Cataluña (UOC).
Las declaraciones de Straus me dejaron de piedra porque coincidían sustancialmente con mis conclusiones sobre la perspectiva que debería adoptarse con respecto al problema de la violencia familiar.
Dejé reposar el ‘link’ dirigido al artículo publicado en el periódico catalán dentro del programa ‘Pocket’ e intenté recuperarlo el pasado fin de semana. Al pinchar en el enlace me encontré con que el artículo había sido eliminado. Kaput. Por más que lo intenté fui incapaz de recuperar sus contenidos. Quien me envió el artículo original también fracasó estrepitosamente.
No me gusta coquetear con la idea de que la censura existe, de que quien redactó la noticia tuvo que borrarla de la red para evitarse posibles problemas, pero la coyuntura da que pensar.
¿Qué es lo que expresó Straus en su conferencia?
Se puede resumir así:
durante más de 25 años se han puesto en tela de juicio, a veces con acritud, las investigaciones que demuestran que las mujeres ejercen la violencia física contra sus parejas masculinas en una proporción similar a la ejercida por los varones contra sus parejas femeninas.
Sin embargo, los datos de casi 200 estudios son concluyentes“.
(Murray A. Straus, Risk factors for physical violence between dating partners, 2006)
Este científico denuncia que las actuales políticas que se centran únicamente en la violencia del varón sobre la mujer ignoran la mitad del problema, produciendo estrategias de intervención ineficaces y contraproducentes.
 
Los estudios científicos disponibles revelan que “cuando se miden los actos específicos, las probabilidades de agredir físicamente a sus parejas, y de hacerlo con más frecuencia, son significativamente mayores entre las mujeres que entre los hombres, aunque el tamaño del efecto es muy pequeño (d=-.05).
Cuando se miden las consecuencias físicas de la agresión (lesiones apreciables o lesiones que requieran atención médica), las probabilidades de causar lesiones a sus parejas son mayores en los hombres que en las mujeres, pero, nuevamente, los tamaños del efecto son relativamente pequeños (d=.15 y .08)”.
Archer, J. (2002). Sex differences in physically aggressive acts between heterosexual partners. A meta-analytic review. Aggression and Violent Behaviour, 7, 4, 313-351 [este meta-análisis considera 82 estudios y muestras que suman un total de casi 65 mil casos].
En resumen, que la violencia de pareja (leve y grave) es similar en varones y mujeres:
-. Las mujeres son más proclives (58,4%) que los varones a arrojar objetos, abofetear, dar puntapiés, mordiscos o puñetazos, y golpear con objetos.
-. Los actos de golpear (61,5%) y ahogar (69,5%) son más frecuentes en varones.
Los hechos dicen que el varón comete actos de violencia en general en mucha mayor medida que las mujeres (de hecho, ocho veces más), mientras que la violencia ejercida por la mujer se manifiesta de modo abrumadoramente mayoritario en el ámbito doméstico. El varón es mucho más proclive a ejercer la violencia sobre otros varones, mientras que la mujer es mucho más proclive a ejercer la violencia sobre los varones. Por tanto, el término violencia de género sería más adecuado para expresar justo lo contrario de lo que ahora implica.
Pienso que el tema es lo suficientemente serio como para que la evidencia científica disponible sea lo más conocida posible, tanto por el público general como por quienes deben adoptar las decisiones necesarias para reducir el problema. No sería la primera vez que pensando que se hace un bien al ocultar determinados hechos, en realidad se está contribuyendo a agravar el problema que se desea combatir.

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12 comentarios sobre “Violencia doméstica: ¿cuál es su género?

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  1. Estimado Roberto:

    Esto que te ha sorprendido tanto, llevan gritándolo desde hace muchos años los mejores expertos mundiales sobre violencia familiar pero los políticos hacen oídos sordos cuando no directamente censura.

    En España existe un recopilatorio magistral que bien podría ser considerado toda una tesis doctoral y pasa muy desapercbido:

    http://escorrecto.org/
    http://escorrecto.org/400razones.pdf

    http://www.cronicas.org/

    En España también se hizo un informe (Iceberg) recopilando los estudios de violencia familiar y llegaron a la misma conclusión:

    http://www.azulfuerte.org/ice/iceberg.htm

    Los mejores expertos mundiales han reunido mas de 1.700 estudios sobre violencia de pareja y han llegado a la misma conclusión

    http://www.libertaddigital.com/ciencia-tecnologia/ciencia/2013-05-27/mujeres-y-hombres-cometen-violencia-domestica-en-niveles-similares-1276491288/

    http://domesticviolenceresearch.org/

    En Alermania también se han “asombrado” por los resultados

    Un meta-estudio a gran escala del Robert-Koch-Institut (el instituto de investigación social más importante de Alemania y de mayor prestigio científico), afirma que la violencia doméstica que ejercen las mujeres hacia los hombres es superior a la que ejercen los hombres hacia la mujer.

    http://www.spiegel.de/panorama/gesellschaft/degs-studie-auch-maenner-werden-in-beziehungen-opfer-von-gewalt-a-902153.html

    Y los suecos no salen de su asombro tampoco porque según sus estudios, los hombres sufren incluso más violencia que las mujeres:

    http://cubanuestra1.wordpress.com/2013/10/08/suecia-mas-hombres-que-mujeres-sufriendo-maltrato-de-pareja/

    http://lacomunidad.elpais.com/eduardoalcoleamarinlagares/2013/10/8/en-suecia-hay-mas-victimas-masculinas-femeninas-por

    Por tanto, esto que tanto “sorprende” a algunos, los científicos llevan anunciándolo más de 20 años sin que los políticos hagan ningún caso, porque les interesa seguir con la cantinela del feminismo victimista. Así seguramente no conseguirán arreglar nada, como ya viene comprobándose en los países nórdicos, donde los efectos de la ideología de género solo han traído records en asesinatos de mujeres.

    Saludos cordiales

    Rebus Stántibus

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  2. Muchas gracias por la exhaustiva información Rebus. Observo que estás muy informado. Sin embargo, ¿qué sucede con el número de muertes a consecuencia de los conflictos de pareja? Algunas de las personas que han leído este post (y los comentarios) señalan que en muertes hay una enorme desproporción y que, obviamente, lo que le preocupa realmente a la sociedad es ese hecho, que las mujeres pierdan la vida como resultado de convivir en pareja. Saludos, R

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  3. Estimado Roberto:

    Esa es la típica pregunta capciosa que los informes que acabo de poner resuelven sobradamente, pero claro, hay que leérselos…

    Para resumir diré que en primer lugar no es cierto que exista una “enorme” desproporción entre muertes de mujeres y hombres a manos de sus parejas. En España, por ejemplo, la proporción es de 3 a 1 (llevamos en lo que va de año 14 hombres muertos a manos de sus mujeres y 42 mujeres a manos de sus maridos). En EEUU en 1998 hubo un total de 540 asesinatos entre esposos: 318 mujeres (59% del total de victimas), 222 Hombres (41% del total). (Página 4, Highlights) (1,5 a 1).

    http://www.azulfuerte.org/ice/3_anexos10_12.htm#10

    Pero supongamos que aceptamos pulpo como animal de compañía y decimos que existe una “enorme” desproporción de muertes.

    ¿No sucede lo mismo en los accidentes laborales? Con el agravante de que en ese caso si que existe una descomunal diferencia entre muertes masculinas y femenina (423 hombres muertos contra 21 mujeres muertas (20 a 1)

    http://www.ugt.es/saludlaboral/infor_acci_trab/informe_accidentes_trabajo_ene-dic2012.pdf

    Por no hablar del número de suicidios inducidos por divorcios contenciosos en los que resultan incontables los de hombres.

    O por no hablar tampoco de la desproporción (¿enorme?) entre niños que matan las madres con respecto a los padres (2 a 1):

    http://www.eldia.es/2010-12-28/sociedad/20-ninos-muertos-progenitores-fueron-madres-padres.htm

    Y yo no veo leyes que agraven las penas a la mujer con respecto a los niños cuando se produce una agresión, cosa que si sucede con los hombres cuando lo hacen con una mujer. Y eso que los niños están mucho mas desprotegidos que las mujeres.

    O incluso podemos hablar de que la mayoría de muertes en asesinatos violentos son hombres. ¿O es que los asesinatos son mas graves solo cuando se producen de un hombre a una mujer que haya sido o sea su pareja?

    Además, esa frase que has puesto “lo que le preocupa realmente a la sociedad es ese hecho, que las mujeres pierdan la vida como resultado de convivir en pareja”, contiene dos errores:

    1)A la sociedad realmente no le preocupa la violencia contra la mujer (no al menos especialmente o mas que otras). A los hechos me remito según las encuestas del CIS.

    http://www.cis.es/opencms/-Archivos/Indicadores/documentos_html/TresProblemas.html

    ¿Acaso es que somos monstruos desalmados que no nos preocupamos por las desvalidas? Pues no, lo que ocurre simplemente es que no existe como problema generalizado y la población no lo percibe como una amenaza porque realmente la violencia de género es una cosa muy marginal que ocurre en pocas ocasiones y alcanza a poca gente. Por eso no causa preocupación, a pesar de las intensas campañas alarmistas del gobierno y de las feministas de género.

    2) Las mujeres no pierden la vida como resultado de convivir en pareja. De hecho, un facto de protección para la mujer es precisamente convivir con un hombre. Aqui los estudios:

    http://www.absurdistan.eu/rayas2011_06_la_noviolencia_de_genero.htm

    Me parece una enorme falacia eso de decir que las mujeres “pierden la vida por convivir con su pareja”. Pierden la vida porque han tenido la mala suerte de dar con un cafre asesino, Punto. La inmensa mayoría de las mujeres que conviven en pareja no tienen ningún problema de violencia.

    Saludos

    Rebus

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  4. Convincente Rebus. Gracias por los detalles (que hay que leerse).

    Dos preguntas más abusando de tus conocimientos sobre esta temática:

    ¿estarías dispuesto a concluir que la estrategia de las 'feministas de género' es contraproducente y que, por tanto, agrava el problema que se quiere corregir?

    ¿cuál sería la estrategia de actuación más eficiente (sabiendo que el problema no puede erradicarse completamente por obvias razones)?

    Saludos, R

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  5. Respondo a las dos preguntas:

    1) Por supuesto que resulta contraproducente. Todos los estudios longitudinales indican que en los países donde se llevan aplicando más tiempo las políticas de género van aumentando las muertes y las agresiones:

    http://www.arrakis.es/~ajmm/

    En España, por ejemplo, el número de muertas no sólo no ha bajado sino que ha subido levemente. Te aconsejo vivamente que leas este magnífico artículo de un amigo que lo deja muy claro y de paso, desenmascara a las feministas recalcitrantes:

    http://volandovoycastellon.wordpress.com/2013/06/12/el-objetivo-de-ana-pastor-manipula-y-miente/

    Otros también lo indican en sus modestos estudios:

    http://www.alertadigital.com/2012/12/23/javier-barraca-la-perspectiva-de-genero-es-un-grave-error-para-combatir-la-violencia-afectivo-sexual/

    Solo hay que irse a los datos de muertes de los países nórdicos para comprobar que están muy por encima de los de España, y allí llevan aplicando políticas de género muchos más años que nosotros.

    Si tienes tiempo, te aconsejo también muy encarecidamente este excelente documental noruego sobre el timo de la ideología de género y la resistencia de los fanáticos a corregir sus errores a pesar de las contundentes evidencias científicas en su contra (dos partes con subtítulos en español que resulta muy ameno y divertido):

    http://www.outono.net/elentir/2013/03/03/un-interesante-documental-que-echa-por-tierra-los-dogmas-de-la-ideologia-de-genero/

    De hecho, cada vez hay mas jóvenes “machistas” a pesar de las tremebundas campañas de género y de toda la artillería mediática de los gobiernos:

    http://www.europapress.es/sociedad/noticia-estudio-gobierno-alerta-relaciones-pareja-cada-vez-empiezan-antes-reproducen-roles-machistas-20131022173310.html

    2) Efectivamente, pretender erradicar el problema es tan utópico como pretender que se acabe el hambre en el mundo. Pero está claro que los expertos advierten que aún menos se pueden reducir las muertes aplicando diagnósticos equivocados, sesgados o parciales.

    Estos aumentos de violencia de pareja no vienen por un “machismo patriarcal” y toda esa ideología anti-científica fuertemente politizada. Proviene de múltiples factores que hay que analizar por separado y que a veces ni siquiera tienen relación entre si. Unos asesinatos son por casuas de salud mental, otros son causados por un carácter violento generado por traumas infantiles(maltrato o abuso de los padres), otras por una falta de control de la personalidad del sujeto “gracias” a esta cultura de la permisividad y a la ausencia de responsabilidad personal, otros por llevar al límite al sujeto con leyes y tratamientos extremadamente injustos, etc. Cada tipo de problema exigirá una respuesta indiviualizada y no meterla en ese cajón de sastre ideológico donde toda la culpa es del “patriarcado”, un constructo teórico-político que casa muy mal con la investigación científica y cuyos resultados no pueden ser otros que el fracaso más absoluto, como se empeña en demostrar la tozuda realidad, esa que tanto molesta a las feministas y a los políticos.

    Saludos

    Rebus

    P.D: El artículo de Paco Traver van en la línea y me parece muy acertado.

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  6. Rebus, una vez más muchas gracias por la generosidad en los detalles. Seguro que los interesados valorarán su relevancia para el caso.

    No obstante, aunque pueden extraerse las pautas generales de lo que tu propondrías como líneas alternativas de actuación, tu respuesta a la segunda pregunta no es tan 'contundente' como tus valoraciones sobre lo que no se hace bien.

    Documentar lo que está fallando es importante, pero quizá sea más eficiente enumerar, claramente, lo que se piensa que debería hacerse.

    Por tanto, siendo constructivos y admitiendo que una parte importante de la sociedad puede encajar los fallos de los programas actuales, ¿cuáles serían explícitamente los componentes básicos a tener en cuenta en un programa que resultase más eficiente según la documentación que tu consideras avalada por la ciencia?

    Saludos, Roberto

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  7. Los psicólogos no podemos arreglar un problema que viene de la educación, Roberto. Mira, un ejemplo de por donde van los tiros:

    http://www.lavozdegalicia.es/noticia/sociedad/2013/10/29/peligro-mocoso-cracia/0003_201310G29P31991.htm

    Todas estas cosas que comenta el compañero de dar “charlas” en los colegios, “cursillos” para la policía, pegar cartelitos y hacer campañas no sirven para nada más que para contribuir a generar alarma social innecesaria y aumentar la presión y la injusticia sobre los inocentes, paradójicamente.

    Y lo siento, porque supongo que para él deben ser muy importantes y necesarias puesto que le va el sueldo en ello, pero este tipo de acciones puntuales no tienen ningún efecto en la población(como demuestran los datos), pues el meollo del problema proviene de la educación y de las raices profundas de la cultura que predomina en cada momento histórico.

    Por tanto ¿como diseñar campañas eficientes? Pues no desde un punto de vista psicológico y puntual, sino desde un marco muchísimo mas amplio de educación desde la política. Por ejemplo, no se si sabes que el perfil del maltratador se muestra muy delimitado por el nivel cultural y académico. Según los expertos, conforme avanzamos en el escalafón cultural, menos casos de maltrato existen. Dice Enrique Echeburúa, uno de los mejores expertos en violencia de pareja de España y la persona que ha diseñado los Test VPR que usa la policía para valorar el riesgo en las denuncias de violencia de género, el riesgo de maltrato aumenta conforme baja el nivel socioeconomico, tanto en el agresor como en la victima(pagina 60 y 61)

    http://www.victimologia.cat/instrumentos%20evaluacion.pdf

    De tal modo, que los universitarios apenas poseen una tasa de maltrato de apenas el 0.7 % mientras que el 55 % se produce en las personas sin estudios o con estudios primarios. Y el resto entre personas con secundaria y FP.

    Por si alguno tiene la tentación de acusar a Echeburúa de excesivamente “teórico” aqui tienes los dato oficiales de los asesinatos del año 2011, donde realizan un estudio pormenorizado de las circunstancias y los datos de cada asesino y coinciden con las conclusiones del eminente psicólogo (pagina 50 en adelante del PDF):

    http://www.poderjudicial.es/cgpj/es/Temas/Violencia_domestica_y_de_genero/Actividad_del_Observatorio/Informes_de_violencia_domestica/Informe_sobre_victimas_mortales_de_la_violencia_de_genero_y_de_la_violencia_domestica_en_el_ambito_de_la_pareja_o_ex_pareja_en_2011

    En consecuencia, si el estado consigue que haya muchos universitarios y mas nivel cultural (esto no lo podemos hacer los psicólogos), menos alcohólicos y drogadictos, menos “clase baja”(esto tampoco), y menos gente con problemas de personalidad/mentales, menos probabilidad de maltrato existirá. Pero ni siquiera eso es suficiente, como se demuestra en los estudios suecos. O en los finlandeses. O en los noruegos. Si nos empeñamos en pasar de un extremo al otro del péndulo (Rigidez vs permisividad) no hay nada que hacer.

    Saludos

    Rebus

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  8. Muchas gracias Rebus.

    Los psicólogos poseen perspectivas realmente interesantes para aplicar en casos como el que señala la noticia de ‘La Voz De Galicia’.

    Por ejemplo, la teoría de Eysenck, desarrollada con elegancia por David Lykken en un fascinante ensayo (The antisocial personalities).

    http://books.google.es/books/about/The_Antisocial_Personalities.html?id=-14JXguIB5kC&redir_esc=y

    http://books.google.es/books/about/Crime_and_personality.html?id=ADLTAAAAIAAJ&redir_esc=y

    Los procesos de socialización interactúan con el temperamento, y, por tanto, la Psicología tiene bastante que decir.

    No tengo tan claro como tu que sea una cuestión ‘cultural’ o de zeitgeist.

    Y, desde luego, me inspira muy poca confianza pensar en trabajar “desde un marco muchísimo mas amplio de educación desde la política”.

    Hace tiempo tuve acceso a un informe del Ministerio del Interior sobre el perfil de los individuos que maltratan. En los datos presentados se observaban casos en todos los niveles socioeconómicos, el abuso de sustancias no era un factor general, tampoco era una regla el haber convivido con familiares violentos, y estar en paro tampoco era una característica común a los agresores. Lo que si compartían los agresores era una ausencia de control familiar durante la infancia, es decir, habían experimentado patrones negligentes de crianza. Estos datos encajan extraordinariamente bien con la perspectiva de Lykken en el ensayo comentado arriba.

    El dato que señalas sobre el efecto del nivel cultural me hace pensar en la variable que mejor predice el nivel de estudios alcanzado, es decir, la capacidad intelectual. Lo que dice Echeburúa lleva a la altamente probable conclusión de que los individuos menos inteligentes de la sociedad acumulan una mayor probabilidad de comportarse de manera agresiva. ¿Estarías de acuerdo con esta conclusión?

    A mi juicio el Estado debería delegar en las comunidades (no hablo de las CCAA) porque solamente éstas se encuentran cerca de las situaciones que facilitan el comportamiento agresivo y de los individuos que expresan agresividad. Si el Estado ‘se hace cargo’, entonces las comunidades delegarán su responsabilidad.

    https://robertocolom.wordpress.com/2012/09/in-pursuit-of-happiness-and-good.html

    Pienso que esa es la perspectiva sobre la que se podría trabajar eficientemente.

    Saludos, Roberto

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  9. Muchas gracias por la valiosa información. Desde hace mucho tiempo he sido escéptico respecto al enfoque dominante de la violencia de género, y también al hecho de denominarlo violencia machista.
    La información que compartís me permitirá documentar mis puntos de vista, pues cuando uno habla de estas cosas, la presión de lo políticamente correcto es tan fuerte que ni siquiera te tienen en cuenta.
    Aunque no viene del todo al caso, sabéis que el fracaso escolar tiene un claro sesgo de género: afecta sobre todo a los chicos, no a las chicas. Nadie parece interesado por el momento en analizar ese problema

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