La industria editorial y discográfica –por Luís Martínez Gálvez

Viendo el desplome de la industria discográfica en España, resulta increíble que los editores patrios estén reproduciendo los mismos errores.
Su único afán parece ser luchar sin cuartel, pero inútilmente, contra la piratería. Los escasos usuarios que quieren comprar en formato digital la música que les gusta, o los libros que quieren leer, se encuentran con una bajísima oferta y, también, con enormes dificultades para adquirir canciones y libros.
Tantos son los inconvenientes que, en la mayoría de los casos, una vez comprados los títulos, el mismo individuo acaba descargando de la red las mismas obras para escucharlas o leerlas en los diferentes formatos que realmente necesita. ¿Por qué? Porque serán incompatibles con los comprados, gracias a las barreras de discográficas y editoriales para combatir la piratería del usuario que les compra. Este maltrato al cliente les está hundiendo definitivamente.
Los autores se encuentran ante un panorama dantesco de lucha encarnizada de las grandes discográficas y editoriales con quienes deberían ser sus clientes. En medio de una crisis de desolador panorama, ¿qué está pasando?, ¿es que la gente ya no está dispuesta a recompensar a los autores?
En mi opinión esa gente ni siquiera se lo ha planteado. Lo que tengo claro es que se está pagando de alguna forma por esa obra. Os preguntareis cómo. Pues en ADSL y cuentas Premium de servidores de descarga. ¿Entonces? Ahí está la locura del tema. No se compran discos o libros como se hacía antes según las posibilidades de cada cual, pero se gasta 42 € en el ADSL, mas 11 €  en una cuenta Premium. Estoy hablando de megaupload, fileserve, hotfile, etc.
¿De quién es la culpa? De todos nosotros. Aún así, no creo que podamos demonizar únicamente al usuario. De hecho, creo que esa es la estrategia equivocada, la que nos ha llevado donde estamos ahora. Una situación que no considero ni normal, ni justa.
¿Es entonces la culpa de la industria? ¿Qué ha hecho esa industria? Cerrar los ojos y protestar,  ignorando que la situación cambiaba rápidamente. Se han limitado a quejarse de que la gente es muy mala y de que no les comprendía, dejando que otros (a los que no juzgo) se lleven el dinero. Porque dinero ha habido, aunque casi imposible de cuantificar. Las cifras que nos da la industria son de risa, pero, ¿cuánto de lo pagado por ADSL y cuentas Premium ha sido únicamente para la descarga de este material? Sin acercarse a las cifras publicadas por la industria, hay que admitir que es una importante cantidad.
¿Y los autores? Ellos son los auténticos perjudicados. Han dejado de recibir la recompensa por su trabajo. Esto es lo que debería preocuparnos, porque es injusto. Tenemos que encontrar la forma de que ese dinero llegue a los autores y no se quede en otros sitios.
Pienso que esto sucede porque los autores se olvidan de la industria. La misma red a la que culpan de sus males, les brinda la oportunidad de hacer llegar a sus clientes su obra de una forma retribuida y sin intermediarios. Deben buscar esos medios de forma decidida. De hecho, ya existen bastantes ejemplos exitosos. Nosotros, los consumidores, debemos estar atentos para apoyar a nuestros autores cuando se hagan visibles, siendo justos con ellos, porque son ellos quienes crean para nosotros.
 
 
 
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3 comentarios sobre “La industria editorial y discográfica –por Luís Martínez Gálvez

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  1. ¿No supone su perspectiva terminar con millares de puestos laborales? Si se eliminan los 'intermediarios' ¿dónde les colocaremos? ¿A qué se dedicarán? Yo trabajo en una tienda de discos en la que también vendemos libros. ¿Tendré que cerrar e irme al paro? Gracias

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  2. Lo que nos demuestra la historia es que no se pierden, sino que se sustituyen.
    Cuando el avance tecnológico sustituyó el caballo por el coche, toda la industria equina se perdió. No sólo directamente los criadores y cuidadores de caballos, sino la industria de fabricación de sillas de montar, correas, estribos …
    Pero los trabajos no se perdieron, ahora hay fábricas de montajes de coches, gasolineras, mecánicos, …
    Esto es lo que produce los cambios tecnológicos.
    Piensa ¿dónde estaríamos ahora si los gobiernos de turno hubiesen decidido proteger a la industria del caballo y legislar prohibiendo la del automóvil?

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  3. No creo que sea lo mismo cerrar un comercio de caballos para abrir uno de coches que cerrar una tienda de discos para que los artistas vendan su producto en la web. Yo dejaré de vender discos y punto. Me iré al paro. Gracias

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